La comprobación completa en diez minutos
El orden importa menos que cubrirlo todo, pero esta secuencia pone primero los hallazgos que más dinero te pueden costar. Empieza por los píxeles muertos: dos minutos y el fallo con las condiciones de garantía más duras. Luego pasa a los degradados para ver banding y tintes, y en un LCD usa un campo negro en una habitación oscura para detectar fugas de luz; en un OLED, cambia eso por las diapositivas OLED. Después vienen los números: la prueba de frecuencia de actualización detecta si el monitor está funcionando discretamente por debajo de lo anunciado, y el comprobador de resolución confirma que el escalado es el que crees. El movimiento va al final de las comprobaciones: la prueba de efecto fantasma, con el ajuste de overdrive a mano, y después, ya descartados los fallos, el asistente de calibración para que un panel sano se vea realmente bien. ¿Estás probando algo que no es un monitor de sobremesa? Las páginas de TV y móvil llevan los mismos instrumentos a esos dispositivos.