Qué mide esto
La frecuencia de actualización es cuántas veces por segundo dibuja una imagen nueva tu pantalla. Esta prueba cronometra los callbacks de fotograma del navegador —el mismo reloj que impulsa todas las animaciones que ves—, toma la mediana del intervalo y la convierte a Hz. Cada barra verde de la franja es un fotograma; una fila plana de barras sobre la línea de 120 Hz significa 120 limpios e ininterrumpidos. Los picos naranjas son fotogramas perdidos o retrasados.
Una salvedad honesta: esta es la frecuencia que entrega el navegador, y solo coincide con la frecuencia real del panel cuando no hay nada limitando por el camino. Eso tiene dos caras: no puede revelar por sí sola que detrás hay un panel de 240 Hz si el sistema operativo lo hace funcionar a 120, pero sí detecta que ahora mismo va a 120, algo que una ficha técnica nunca hará.
Cómo interpretar el resultado
| Lectura | Motivo probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Coincide con la especificación del panel | Todo está bien configurado | Nada: disfrútalo |
| Exactamente 60 en un monitor de alta frecuencia | El ajuste de pantalla del sistema operativo sigue en su valor predeterminado de 60 Hz, o el cable HDMI no puede transportar más | Súbela en la configuración de pantalla del sistema operativo; en monitores, mejor DisplayPort |
| Menor de lo especificado en un portátil o móvil | Ahorro de batería, modo de bajo consumo o frecuencia adaptativa en reposo | Conéctalo a la corriente, desactiva el ahorro de energía y vuelve a medir |
| Inestable, con picos naranjas | Algo está robando tiempo de fotograma: pestañas pesadas, apps en segundo plano o limitación térmica | Cierra lo que sobre y repite; si sigue ocurriendo, el benchmark lo cuantifica |
Los Hz solo cuentan la mitad de la historia
Una pantalla de 144 Hz que pierde uno de cada tres fotogramas se siente peor que una de 60 Hz estables. Lo que registran tus ojos es el ritmo de los fotogramas: la cifra p95 de arriba te dice cuánto tardan los fotogramas lentos, y la franja muestra si se agrupan. Por eso el benchmark de rendimiento puntúa según percentiles de tiempo por fotograma y no por FPS medios, y por eso merece cinco minutos Frecuencia de actualización frente a tiempo por fotograma si estás eligiendo monitor.
Ya que tienes la pantalla delante: la prueba de píxeles muertos y la calibración a ojo llevan unos minutos cada una, y el comprobador de resolución confirma qué señal está recibiendo realmente el panel.